Historia completa
Nosotros
En 1935, una cantidad importante de familias integrantes de la colectividad armenia en Uruguay, consideró necesaria la creación de un centro representativo de sus características debido a problemáticas surgidas por cuestiones intracomunitarias. Solucionados estos problemas quienes habían fundado el Centro Nacional Armenio (en adelante CNA), deciden disolverlo ya que no tenía sentido puesto que se habían solucionado los problemas, y un grupo de compañeros de perfil ideológico progresista, identificados con la Armenia Soviética mantienen la Institución y es así como surge el CNA.

Inicios
Sus principales objetivos fueron mantener la cultura armenia y fomentarla a través de distintas expresiones.
Así se creó la Escuela armenia Nersesián, una de las escuelas armenias más prestigiosas de la primer etapa de la comunidad. Asimismo se dio lugar a distintas manifestaciones culturales y deportivas.
Instituto Cultural Ereván
"ICE"
Se hizo realidad la expresión de su juventud, a través de la fundación del Instituto Cultural Ereván en 1944, el que de inmediato se destacó en el seno de la Colectividad, por la diversidad y brillo de su accionar, por la comprensión de la temática armenia, y por su identificación con la madre patria.
En el marco del Instituto Cultural Ereván se desarrollaron actividades, tales como: coro, teatro, patín, deporte (equipos de fútbol, básquetbol), y danza y otras actividades de tipo sociales y culturales. Estas actividades las desarrolló el Instituto Cultural Ereván (en adelante ICE) fundamentalmente hasta el comienzo de la dictadura, a partir de ahí comienza una época oscura que sólo nos permitió esperar en silencio hasta la reapertura democrática. Es entonces que desde allí vuelven tanto el CNA como el ICE, a retomar paulatinamente sus actividades, y a posicionarse nuevamente en la comunidad y en la sociedad uruguaya.


Institución Progresista
Desde su fundación aquellas familias afines a la Armenia Soviética decidieron posicionarse de esa manera en la Institución que recién se conformaba y en la comunidad en la que vivían. Ello llevó a un interesante e importante relacionamiento político y cultural con la RSSA.
Es así que durante el período de la Armenia soviética pese a no ser una institución vinculada directamente con el partido comunista, fue tomando un perfil de apoyo a la Armenia soviética y de relacionamiento con la misma bajo los principios de apoyar a la nación Armenia, propender al desarrollo tecnológico y cultural, y fundamentalmente la fidelidad a San Etchmiadzín.
Estos principios que rigieron el accionar de nuestros veteranos dirigentes fueron forjando la unidad con la hermana Unión Cultural Armenia de Bs.As. institución que como la nuestra defiende estos ideales de igualdad y justicia social.
Preferimos hablar de Institución progresista ya que el devenir de la política nacional incluso del desarrollo de la izquierda a nivel nacional repercute en la interna de la Institución que de ser una Institución en la periferia del PC, pasa a ser una Institución cuyos miembros optan por otros partidos de izquierda y por otro tipo de prácticas políticas, es así que se hace un proceso de síntesis que culmina en la actualidad con una Institución que se sabe heredera de aquellos planteos de sus viejos dirigentes, que los defiende con orgullos pero que también sintetiza en las posiciones de una izquierda actual y agiornada.
Estos posicionamientos no siempre nos valieron la simpatía comunitaria (sobre todo durante el período de la dictadura 1973-1985), pero tras los años y con el momento político que atraviesa hoy nuestro país nos sentimos profundamente orgullosos de no haber cedido en nuestros principios aún en momentos tan difíciles.
Actualidad
Tras la caída de la Unión soviética y el complejo escenario que se presentaba nuestra institución a pesar de hacer las reflexiones pertinentes a ese momento de inflexión en la izquierda a nivel mundial, conservó los principios y el perfil anteriormente mencionado profundizándolo y generando actividades que lo vincularan a los nuevos procesos y a los tiempos que estaba viviendo el Uruguay tomando como bandera la reivindicación del genocidio armenio en clave de Derechos Humanos intentando articularlo con las demandas nacionales en torno a los mismos.

